Mayo 22, 2020

¿Para qué ampliar la cuarentena hasta el 30 de junio?

El presidente Martín Vizcarra anunció la prórroga del estado de emergencia en el país hasta el 30 de junio. En total serán tres meses y medio de "cuarentena" para frenar una pandemia que sigue ampliando el número de víctimas y casos positivos.

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¿Para qué ampliar la cuarentena hasta el 30 de junio?

Mediante el Decreto Supremo titulado "Ciudadanía hacia una nueva convivencia social", el presidente Martín Vizcarra anunció hoy la ampliación del estado de emergencia en el Perú hasta el 30 de junio. En total, serán 105 días de "cuarentena" desde que el Ejecutivo anunció la primera medida de urgencia el pasado 15 de marzo.

Este ampliación, asegura el Ejecutivo, combina el aspecto social, salud y educativo de la sociedad durante la pandemia por COVID-19. La inmovilización social (toque de queda) se modifica desde el lunes 25 de mayo al 30 de junio, de 9:00 p.m. a 4:00 a.m. a nivel nacional; salvo en las regiones de Loreto, Lambayeque, Tumbes, Piura, La Libertad, Ica, Ucayali y Áncash, en las provincias de Santa, Casma y Huarmey, donde el horario será de 6:00 p.m. a 4:00 a.m.

¿Pero qué se busca con la ampliación?

Según el gobierno, inclinar por fin la curva ascedente de casos positivos y víctimas que se ha disparon en los últimos diez días hasta llegar hoy a los 111 698 casos positivos y 3 244 fallecidos. También se pretende ampliar, en este tiempo de prórroga, el número de camas disponibles en los hospitales del país.

"No es un decreto más que amplía la cuarentena; entrelaza la salud, la seguridad, lo social y lo económico", expresó Vizcarra convencido que ahora sí aparecerá la soñada meseta que anunció hace un buen rato y nunca termina de llegar.

En esta nueva etapa de emergencia se irá permitiendo los servicios de comercio electrónico para venta de prendas de vestir y artículos de oficina o estudios; odontología, terapias y veterinarias; servicio de lavandería, peluquería, gasfitería, carpintería, entre otros.

También se permitirá el reinicio de las actividades deportivas, como el fútbol profesional, para el retorno de los entrenamientos; en cuanto a la competencia oficial, al momento de autorizarse será aún sin concurrencia de público en los estadios, hasta nuevo aviso.

Pero hace buen rato que autoridades como el alcalde de Lima, Jorge Muñoz, reconocen que la "cuarentena" se ha roto "de facto" en varios lugares del país.

Hay negocios de venta de comidas, mototaxis, comercio ambulatorio, deliverys informales, que han vuelto a las calles hace más de un mes en distritos como San Juan de Lurigancho, Villa El Salvador, San Juan de Miraflores, Los Olivos, Comas, San Martín, Puente Piedra, Carabayllo, Ate, Ventanilla, Callao. Justo donde la pandemida registra el mayor número de casos y está en plena fase de expansión.

¿Qué hará el gobierno para restablecer el orden en esos distritos? hace buen rato que los efectivos de la PNP y las Fuerzas Armadas dejaron de peinar toda la ciudad y en la mayoría de regiones el desacato ciudadano se ha impuesto. Sino por qué creció tanto el número de contagiados y muertos. 

Ampliar la cuarentena sin medidas sociales contundentes es proseguir en los mismo. Hace rato se plantea que las organizaciones sociales de base: comedores populares, clubes de madres, juntas vecinales, se conviertan en aliados del Ejecutivo para orientar la ayuda social directa: bonos y canastas de víveres. Y también para el control social. Nada más directo que vecinos controlando a vecinos que desacatan la ley y reportando casos de excesos para acudir luego al apoyo de la policía o Fuerzas Armadas.

Hay que ir directo a la vena para controlar los mercados populares convertidos en focos infecciosos, allí se debe establecer el mayor control policial y militar. Lo cual hoy solo se hace por horas o días y no de forma permanente. Hay que dejar de entregar los insufribles bonos sin un mayor orden; que se ordene a entregas por letras del apellido o terminales en el número de DNI, además de entrega directa en cuentas a quienes lo tengan.

Más allá de bonos que llegan incluso a un sector y personas sin urgencia económica; canastas de víveres que acabaron en casos de corrupción en cientos de municipios, según la propia Contraloría General; hay que ingresar a ese mundo informal al que ningún gobierno de atrevió a formalizar, orientar y capacitar. El asistencialismo sirvió para crear clientelaje político a todos los partidos que gobernaron. Hay que cambiar esa mentalidad y forma de hacer política social en el Perú. Salvo que el norte cercano, Martín Vizcarra esté pensando volver a Palacio, o quedarse en él.

Si después de estos 105 días de "cuarentena" el sistema de salud sigue siendo tan precario; la informalidad  sigue como un sello "made in Perú"; y las empresas prosiguen viendo a los trabajadores como los "cholos baratos", nada se habrá aprendindo. Tanta sacrificio, muertes y dinero estatal, para seguir en lo mismo, hasta que una nueva pandemia nos lleve a otra crisis nacional y desnude otra vez nuestra lamentable precariedad como sociedad y como país.


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