Mayo 21, 2020

Una provincia en Áncash permanece libre del COVID-19

La población respeta con responsabilidad las disposiciones sanitarias y lograr mantener lejos al temible virus.

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Una provincia en Áncash permanece libre del COVID-19

Resulta increíble, pero en medio de una cruenta pandemia que afecta el país, existe una provincia que no ha tenido ni un solo caso confirmado de COVID-19 debido a la responsabilidad de los ciudadanos que acatan al pide de la letra las disposiciones sanitarias y las normas municipales.

En las zonas de ingreso de mercados y oficinas bancarias se han colocado equipos de desinfección y alcohol para lavarse las manos y las colas de ingreso guardan las distancias recomendadas por los expertos.

Se trata de la localidad de Carlos Fermín Fitzcarrald, una de las veinte provincias que conforman la región Áncash. Tiene unos 30 mil habitantes y está ubicado en el lado oriental, límite con la región Huánuco. 

La municipalidad provincial instaló, asimismo, un lavadero en la Plaza de Armas de San Luis, la capital provincial para incentivar la higiene de manos con el propósito de mitigar el impacto del coronavirus.

El alcalde de esta localidad, Boris Tarazona, informó que el lavatorio cuenta con agua y un dispensador de jabón líquido para que las personas puedan asearse las manos cada vez que pasen por la plaza a comprar medicinas o alimentos.

Un comunicado edil hace, asimismo, un llamado permanente a todos los vecinos para que practiquen el hábito del lavado de manos para impedir la expansión de esta enfermedad. “Si vas a comprar medicinas o alimentos, no te olvides de lavarte las manos” señala.

El espíritu solidario en esta provincia región se puso de manifiesto, también, hace algunas semanas cuando los pobladores de la comunidad campesina de Ingenio-Carash, construyeron chozas para acoger a sus paisanos que retornaban desde Lima en largas caravanas debido a que había perdido sus empleos. 

Como un acto de sensibilidad social ante la crisis que viven los migrantes, los vecinos colaboraron con 150 soles para comprar colchones, frazadas y alimentos de primera necesidad para asistir a los migrantes. 

A más de 3 200 metros sobre el nivel del mar, 25 personas trabajaron por cerca de una semana para habilitar los ranchos a base de madera y paja en la zona altoandina del distrito de San Luis. De esta manera, aislaron por quince días a los recién llegado para evitar la propagación del COVID-19.

A la fecha, Áncash cuenta con 2 466 casos confirmados de COVID-19 y 194 fallecidos.

Foto: ELINCA


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