Mayo 20, 2020

¿Por qué no funcionó la cuarentena en el Perú?

El prestigioso diario británico The Guardian hace descarnado análisis de la situación peruana frente al COVID-19.

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¿Por qué no funcionó la cuarentena en el Perú?

El titular describe con precisión lo ocurrido en el Perú y luego lanza una pregunta que los propios peruanos no pueden responder en estos días. “La respuesta del coronavirus en Perú fue ‘justo a tiempo’, entonces, ¿por qué no funcionó?”, se pregunta el artículo del prestigioso diario británico The Guardian, dedicado a la pandemia en el país.

“Perú fue uno de los primeros países de América Latina en entrar en la cuarentena, pero el salto de nuevos casos de COVID-19 es innegable. Los expertos dicen que se debe “al comportamiento de las personas”, subtitula en la publicación que apareció hace algunas horas en su edición física y en su portal web.

Por ser de importancia, Sucesos reproduce el texto del artículo del diario británico.

“En marcado contraste con su homólogo brasileño, Jair Bolsonaro, que ha socavado deliberadamente las medidas de distanciamiento social y cuarentena, el mandatario de Perú se adhirió estrictamente a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y movilizó a la policía y al ejército para aplicar una cuarentena estricta.

Pero más de dos meses más tarde, es uno de los países peor golpeados por COVID-19 y ha sido incapaz de aplanar la curva de infecciones. Perú ahora ocupa el segundo lugar, solo después de Brasil en América Latina, con 104 020 casos confirmados y 3 024 muertos, de acuerdo con las cifras oficiales.

Vizcarra dijo el viernes que Perú había llevado a cabo 600 000 pruebas coronavirus “más que cualquier otro país en la región”. Aunque los números de Perú podrían reflejar un aumento de las pruebas, el salto en nuevos casos es innegable.  

“La respuesta de Perú era correcta en el tiempo”, dijo Elmer Huerta, un médico peruano que comenta asuntos de salud en una radioemisora. “Fue el primer país en América Latina en responder con un bloqueo. Pero el problema es el comportamiento de las personas", dijo.

“El hecho de que en la octava semana de confinamiento haya miles de personas positivas [para COVID-19] significa que esas personas recibieron el virus mientras que el país estaba en el bloqueo, lo que significa que no respetaron la ley”, señaló.

Existen brotes en la costa norte y las regiones del Amazonas -donde el distanciamiento social fue rutinariamente burlado– zonas donde crónicamente hubo financiación insuficiente para el sistema de salud.

COVID-19 golpeó la ciudad amazónica más grande de Perú, Iquitos, con fuerza mortal antes de extenderse a Pucallpa, en la frontera oriental del país con Brasil . 

“Es simplemente desgarrador”, dijo Miguel Hilario Manenima, un profesor de la universidad local quien dijo que el precio de un cilindro de oxígeno se había quintuplicado a causa de la especulación. "Nos sentimos abandonados por el gobierno central e ignorados por el gobierno local", dijo el líder indígena Shipibo-Konibo.

“Para las comunidades asentadas más al fondo, en el bosque, es como si estuvieran condenados a morir”, añadió.

Como en otros lugares, el coronavirus ha afectado a la más pobres. En una comunidad Shipibo-Konibo que vive en Cantagallo , un asentamiento ribereño de cabañas de madera en Lima, las pruebas revelaron que 72%, o 476 personas, tenían COVID-19 después de que tres murieron por el virus.

El coronavirus también ha afectado a aquellos de la primera línea en la lucha contra pandemia. Más de 4 000 policías han contraído el virus y 82 han muerto. El virus ha matado a 180 reclusos y 12 guardias y también cobró decenas de vidas de médicos y enfermeras.

En Lima, la ciudad aclamada como la capital gastronómica de América del Sur, los mercados de alimentos se han convertido en los principales centros de infección ya que las pruebas puntuales mostraron que la mayoría de los comerciantes eran portadores asintomáticos de COVID-19.

"Estamos muy orgullosos de nuestra tradición culinaria, nuestros métodos de cocción y la frescura de nuestros ingredientes", dijo Hugo Ñopo, investigador principal de Grade, un grupo de expertos en desarrollo.

“Pero nos olvidamos de que el objetivo era no solo a minimizar nuestras salidas fuera de la casa, sino también maximizar el distanciamiento social”, agregó.

Ñopo señaló de que la economía peruana tuvo un rápido crecimiento, sin embargo, el 70% de su mano de obra, es decir la fuerza de trabajo, está en el sector informal, en una economía no regulada, y más del 40 % de los trabajadores son independientes, la tasa más alta en la región.

Mientras que las cifras indican una significativa reducción en el movimiento social en el Perú, la cuarentena puede no haber sido tan eficaz como se pretende.

Decenas de miles huyeron a pie de la capital a sus pueblos rurales, ya que el cierre de actividades económicas los dejó sin trabajo y fueron incapaces de pagar el alquiler de sus alojamientos.

Ñopo dijo la histórica falta de inversión en las instituciones públicas dejó al Perú vulnerable de cara de la pandemia. “Ahora está explotando en nuestras caras ", comentó”.


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