Mayo 07, 2020

¿Por qué el virus no avanza en Cajamarca?

En este departamento norteño solo han muerto tres personas y existe un total de 316 casos positivos. Una barrera humana ha impedido el paso del COVID-19 en las zonas altas desde el comienzo de la pandemia: los ronderos.

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¿Por qué el virus no avanza en Cajamarca?

Cajamarca es una de las regiones con menos víctimas mortales y contagios por COVID-19 al cumplirse dos meses de lucha contra la pandemia en el Perú. En este departamento norteño solo han muerto tres personas y existe un total de 316 casos en este periodo.

¿Cuál es la razón? Es simple. El 16 de marzo, al día siguiente de la publicación del decreto supremo que declaró el estado de emergencia sanitaria en el país para frenar el avance del coronavirus, las rondas campesinas tomaron el control territorial de caseríos, centros poblados y comunidades en toda Cajamarca

En las zonas donde la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas no siempre llegan, los ronderos colocaron tranqueras y dispusieron piquetes de vigilancia. Fueron las fuerzas del orden que hicieron respetar las disposiciones sanitarias.

Centenares de ronderos se sumaron al mandato del gobierno con el trabajo voluntario durante las 24 horas del día. En cada tranquera colocaron cinco vigilantes por turnos de seis horas para que ningún extraño pase, salvo personas autorizadas.

Estos hombres y mujeres que pertenecen a las mismas comunidades también hacen cumplir el aislamiento social y el toque de queda con el mismo rigor.

En la provincia de Chota, cuna de las rondas campesinas, estas organizaciones se han convertido en el muro de contención que evita que la gente baje a la ciudad y se contagie, según el alcalde Werner Cabrera.

Hasta estos días las provincias altas de Cajamarca no se han reportado ninguna persona afectada por el coronavirus. Las tres únicas víctimas han fallecido en los poblados grandes.

Las rondas campesinas no solo actúan en la región cajamarquina, sino también en los poblados de las zonas altas de Piura y Lambayeque, donde se han producido escasos casos de contagio, en contraste con las ciudades cercanas al mar donde existen un alarmante número de infectados.

El temor que existe en esas zonas es que los retornantes, conocidos como “caminantes”, lleguen cargados de virus que contagien a las comunidades que permanecen hasta ahora indemnes.

Las rondas campesinas o nativas son organizaciones sociales y culturales que tienen reconocida su personería jurídica y autonomía por mandato expreso de la propia Constitución (artículo 89º),

De conformidad a estas normas, las autoridades comunales tienen la facultad y obligación de intervenir en los temas, problemas o conflictos que involucra a sus miembros en sus comunidades y el espacio social que ocupan.

(Foto Andina)


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