Tantas veces Pedro

Alfredo Bryce Echenique publicó su novela “Tantas veces Pedro” en el año 1977 y el presidente Castillo en esa época tenía 7 años, así que no creo que nuestro novelista tenga el don de ser vidente, aunque viniendo de Bryce, todo puede ser posible.

De hecho, no pongo en duda la gran novela de nuestro escritor; al contrario, su parecido con la realidad actual después de 45 años refleja en ella que el personaje se recicla cada cierto tiempo, o quizá tan a menudo que ya no nos damos cuenta, porque al recordar la historia de Pedro Balbuena, “un tipo absolutamente loco que hace y dice cosas inverosímiles”, es casi el fiel reflejo de nuestro Pedro actual.

Bryce Echenique ha reconocido públicamente que “Tantas veces Pedro” es su «novela más novelesca”, y al igual que muchos peruanos, considero lo mismo que el escritor al preguntarnos de dónde salió nuestro Pedro actual, y por qué tenemos que seguir soportándolo si sabemos que ni siquiera sabe dónde está parado, y tal cual Pedro Balbuena “va haciendo de las suyas en la novela” con la diferencia de que Balbuena es adicto al alcohol y nuestro Pedro es adicto a las mentiras, y obviamente nos deja la preocupación de que se las crea, como el Pedro de la novela creó a Sofía “a raíz de una fotografía que encontró en la calle durante su adolescencia” y se la creyó, conforme nuestro Pedro se encontró la presidencia sin ni siquiera imaginárselo, con la desventaja de que aún no se lo cree.

Y mientras todo pasa en una novela de hace 45 años, aquí nuestro Pedro va haciendo de las suyas, no causando una sensación de caos como el Pedro de la novela, que es el objetivo de Bryce; sino, que el caos actual que viene generando es real y verdadero con muertos, pobreza y hambre incluido; el caos al cual nuestro Pedro nos está conduciendo se siente y se huele en cada rincón del país y si bien es cierto la novela “Tantas veces Pedro” es en sí una novela caótica, conforme lo ha reconocido el autor, nuestra realidad se está convirtiendo en una situación anárquica, y el sentimiento de inseguridad que quiso transmitir Bryce Echenique en su estupenda novela, hoy ese sentimiento no solamente es de inseguridad, sino de inestabilidad, incertidumbre y peligro, pero estamos pensando ingenuamente de que “otros” arreglen el problema…y esos “otros” que están sentados en el Congreso definitivamente no arreglarán absolutamente nada, y mientras tanto seguiremos masticando nuestra apatía y cobarde complicidad, porque nuestro Pedro y equipo nos hace creer que más importante es el fútbol y que lo actual no es para tanto, y que todo se solucionará por arte de magia, como la magia que ejerció Sofía en Balbuena.

 

 

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD