Provincianismo político

Provincianismo, según la Real Academia Española, también significa “Estrechez de espíritu” y de mente habría que agregar, que no permite incorporar una visión global, cosmopolita o matizada de la realidad, y de la política.

Un provincianismo político es lo que han manifestado en los hechos el presidente de la República Martín Vizcarra y el presidente del Congreso de la República, Manuel Merino de Lama. Ambos, atados a sus propias decisiones públicas estrechas y de desconfianza, en medio de un entorno que, cuál portátil personal, alienta errores y no resuelve lo importante como alcanzar eficacia en la gestión pública del gobierno, mucho más en una emergencia sanitaria nacional; o no establecer procedimientos para una adecuada investigación y conclusión sobre los actos presidenciales.

Lo escuchado hasta ahora en casi media hora de audios grabados al Presidente de la República y las grabaciones aparecidas el fin de semana último descoloca y deslegitima la figura del mandatario, quien aparece desbordado por la gestión menuda y doméstica de su entorno más cercano, frente al caso de Richard Cisneros, pero que muestra la manera cómo han sido las decisiones públicas en Palacio de Gobierno.

El presidente falto a la verdad respecto del caso Cisneros, pero como mentir no es un delito en el Código Penal peruano, y debiera serlo, el mandatario no puede ser procesado por ello. Por lo que si puede ser acusado, cuando concluyan las investigaciones judiciales es por una potencial influencia en las contrataciones de Cisneros, en la que habrían participado altos funcionarios del Estado.

“Nadie pueda dar lo que no tiene” era una frase de Manuel Acosta Ojeda cuando analizaba la situación de la música peruana y a veces de la política nacional, frase que se puede aplicar al mandatario porque algunos hechos acontecidos le permitieron advertir las capacidades y habilidades de su entorno de Palacio de Gobierno.

Vizcarra asume la presidencia de la República en marzo de 2018 y una de las primeras visitas que recibe, fue la del empresario chino Lin Yun Yo, quien estuvo acompañado de Oscar Medelius uno de los peones de Montesinos. ¿Por qué la Secretaria General de Palacio de Gobierno y los funcionarios de confianza del presidente, permiten que se afecte la imagen presidencial con este sentenciado fujimorista? Este grave error político, que luego le fue encarado a Vizcarra en los medios, no produjo ninguna remoción en su entorno de confianza, a contracorriente de los principios del liderazgo, principios que señalan que lo líderes se rodean de gente muy capaz.

En toda esta trama de los audios que afectan la figura presidencial, no se dice nada de la ausencia de la Dirección Nacional de Inteligencia, que debería producir Inteligencia Nacional para el Presidente de la República y prevenir cualquier afectación hacia lo que representa el mandatario. ¿Hubo informes de inteligencia que pudieron prever la difusión de estos audios? Hasta donde se conoce no, y si los hubo, ya entramos en el terreno de la gestión política para impedir o mitigar los daños, por tanto de las capacidades.

Merino de Lama también muestra su provincianismo por querer, en base de estos audios, promover una vacancia “exprés”, sin informe previo de la Comisión de Fiscalización y difundiendo los audios, sin procesos previos. Y, en paralelo, comunicarse con los altos mandos militares para que mantengan la calma, ante una eventual vacancia del presidente Vizcarra.

El presidente del Congreso de la República intenta comunicarse con los altos mandos de las fuerzas armada, a través de sus edecanes (ayudantes de campo) que son oficiales en actividad que deben subordinación de sus mandos militares, y que dependen de ellos también para ascensos posteriores. Era evidente que el gobierno tomaría conocimiento de que estábamos ante un operativo político mal montado.

Merino de Lama investigó a Martín Vizcarra en el período legislativo 2011-2016 sobre su gestión en el gobierno regional de Moquegua. Hoy vuelven a confrontarse, pero lo acontecido hasta el momento augura que en los próximos días seguiremos asistiendo a las tres figuras principales del teatro: tragedia, drama y comedia.

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