Mininter: ¿de mal en peor?

El presidente Martín Vizcarra quiso curarse en salud y sacó a Carlos Morán del ministerio del Interior antes de que el escándalo sobre las compras irregulares en la Policía Nacional del Perú alcance dimensiones incontrolables. La reacción no estaría nada mal sino fuera por un pequeño detalle: la elección del reemplazante.

El viernes 24 de abril juramentó casi a la volada el nuevo titular de ese portafolio. El designado fue el general Gastón Rodríguez Limo, un oficial de amplia trayectoria y cierta ascendencia institucional, pero con un delicado asunto pendiente que debería aclararlo cuanto antes.

En agosto de 2018, durante una enorme operación policial, fueron detenidos los integrantes de “Los Intocables ediles”, una red mafiosa liderada por el entonces alcalde de La Victoria, Elías Cuba, y otros funcionarios de ese municipio acusados de una serie de delitos. En plena investigación del caso, a cargo del fiscal Reynaldo Abia, surgió el nombre del general Gastón Rodríguez. Un presunto colaborador eficaz lo vinculó a la banda. La investigación está suspendida por el estado de emergencia y nada está definido.

Es cierto que la declaración de un colaborador eficaz no hace culpable de facto a nadie y, de hecho, la presunción de inocencia estipulada por la Constitución ampara al general. Sin embargo, dice el dicho: La mujer del César no solo debe ser honesta, sino parecerlo. Y mientras la denuncia permanezca sin aclarar, la imagen de Rodríguez Limo quedará ensombrecida y hasta su propia autoridad moral como ministro sufriría mella.

Rodríguez Limo asume la cartera del Interior en circunstancias bastante delicadas. Las denuncias sobre corrupción en la Policía Nacional en plena guerra con la pandemia, ha remecido a la institución y a la opinión pública. Y la tarea del nuevo ministro es precisamente conjurar ese espinoso tema. ¿Podrá lograrlo? Una enorme sombra de duda surge debido a los hechos mencionados.

A estas alturas surgen varias interrogantes. ¿Por qué el presidente Vizcarra eligió al general Rodríguez? ¿Fue informado debidamente de los antecedentes por los servicios de inteligencia y sus asesores? ¿No había otro candidato sin mochila tan pesada? ¿O es que al mandatario le gusta dispararse a los pies?  El hecho es que, si este tema no es aclarado con rapidez, pronto estaría cambiando de ministro otra vez, algo perjudicial para el país en estos tiempos de coronavirus.   

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