Carta para el compatriota Pedro Castillo Terrones:

Estimado Pedro:
El sistema democrático permite que todos podamos participar en la vida política del Estado, que podamos expresar nuestra opinión y ser escuchados, motivo por el cual te hago la presente sugerencia, especialmente cuando tienes interés de conducir los destinos del país.
En primer lugar, antes de lanzarte al ruedo debiste pensarlo seriamente y luego aprender cómo es el organigrama estatal, su funcionamiento, su estructura, sus organismos constitucionales autónomos, sus relaciones internacionales y mínimo una clase de oratoria; en fin, debiste prepararte y más aún en tu condición de profesor.
En segundo lugar, tu improvisación es evidente y te ha dibujado de cuerpo entero dejando mal a tus colegas del magisterio, con el agravante de haberte rodeado de gente tóxica que le hace daño a los intereses nacionales. Recuerda que no sólo de buenos deseos se alcanza la gloria, de hecho es un buen paso, pero tu aspiración implica preparación, disciplina y un buen equipo.
En tercer lugar, puedo presumir que tu entusiasmo se ha visto rebasado y superado por la cantidad de compatriotas ansiosos y anhelosos de encontrar una luz en sus precarios destinos, y que ni tú sabías que tenías; y esos seguidores ávidos de un cambio necesario y real requieren objetivos claros y precisos y no llevarlos al despeñadero que es lo que lamentablemente propones con ideas y teorías trasnochadas y fracasadas.
¡Vamos Pedro, eres cajamarquino y particularmente criollo, pero sé honesto, habla con tu conciencia, escúchala y convéncete de que no estás, aún, a la altura de las responsabilidades que te exige ese colectivo humano que espera trabajo, alimento, progreso y desarrollo; y los vas a defraudar, y lo peor de todo es que lanzarás a nuestro país al vacío, el cual será devorado por los depredadores que están esperando atentamente que no solamente hagas el ridículo sino que ellos mismos te empujarán al abismo, y no creo que un chotano quiera eso para sí y menos para sus connacionales!
Y seguramente, si lees esta carta, te preguntarás qué hacer ahora y cómo salir del embrollo. Simple. Sé desprendido y justo porque así te lo exige la Patria y denuncia públicamente el complot y la red malsana que hay detrás de «Perú Libre», y luego continúa tu preparación para siguientes elecciones. Tu familia, los verdaderos amigos y las personas que aman al Perú con sinceridad te lo agradecerán profundamente e incluso te podrían dar la confianza y el voto para cuando decidas nuevamente candidatear a la Presidencia de la República absolutamente preparado y con un plan de trabajo firme y coherente.
Finalmente, estimado Pedro, recuerda las líneas finales del poema: «Vive».
«…el mundo pertenece a quien se atreve
y la vida es mucho más para ser insignificante.” (Charles Chaplin).

 

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