A la Sra. K le interesa un pepino los muertos por la pandemia

Un adelanto de lo que sería un gobierno de la Sra. K, ya lo tenemos ahora con la elección del biólogo Ernesto Bustamante, como líder de su equipo de salud para supuestamente enfrentar la pandemia, lo cual anunció con bombos y platillos. Pero, resulta que ese mismo sujeto es el principal responsable de que 38 millones de vacunas de Sinopharm no vengan pronto al Perú.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), a través de su Grupo de Expertos en Asesoramiento Estratégico sobre Inmunización (SAGE), acaba de confirmar que la efectividad de la vacuna Sinopharm, es decir su nivel de protección, supera el 90 %, ubicándose entre las cuatro mejores del mundo, y que funciona bien con hipertensos y obesos.

Como lo recuerda el doctor Marco Almerí, el Perú fue el primer país de América en contratar la adquisición de las vacunas Sinopharm, pero el 5 de marzo último Bustamante se presentó en el programa de Beto Ortíz, en Willax, para decir que unas pruebas hechas por la Universidad Cayetano Heredia y la UNMSM demostraban que la efectividad de Sinopharm era de solo 33 %, y ya por cuenta propia aseguró que esa vacuna “produce más covid-19 que el placebo”.

Las declaraciones de Bustamante fueron rechazadas de inmediato por científicos, el gobierno del presidente Francisco Sagasti, la embajada China y la propia empresa Sinopharm, demostrando que, para empezar, no se puede hacer aseveraciones sobre resultados parciales de una investigación, que incluso esos mismos resultados parciales habían sido mal interpretados y confundían un asunto básico como los conceptos de eficacia y efectividad, y que, por último, no se podía atentar de esa manera contra la campaña de vacunación y confundir a la ciudadanía.

Pero lo dicho por Bustamante ya había transpuesto fronteras y uno de sus efectos letales fue que el contrato quedó en una suerte de limbo y el gobierno de la República Popular China dispuso que las vacunas que se producían en su país atendieran primero a su población afectado por la segunda ola y las remesas al Perú quedaron postergadas.

Frente a lo expuesto, no hace falta añadir nada más para colegir que una persona que aspira a ocupar la Presidencia de la República a pesar de contar con un alto porcentaje de rechazo de la población, y que se jacta de ser “mejor” que su contendor -el profesor Pedro Castillo-, no debe por ningún motivo provocar al pueblo eligiendo para tal cargo a un “científico” como Ernesto Bustamante; pero, he ahí que la Sra. K ha vuelto a hacer alarde de su conocida soberbia y le ha interesado un comino que su “experto” sea un bueno para nada y lo ha puesto de jefe de su equipo y lo luce con una solemnidad que solo los dictadores saben hacer.

Además, para que nadie entre en dudas, la Sra. K ha agregado a su “equipo técnico” una recatafila de impresentables fujimontesinistas de amplio prontuario. P.D.: Una pregunta que no debe quedar en el tintero: ¿Por qué el “científico” Ernesto Bustamante se pintó de cuerpo entero hablando sin base alguna contra la vacuna de Sinopharm? ¿Fue acaso su tirria a los comunistas, toda vez que el gobierno de la República Popular China es conducido por el Partido Comunista Chino? ¿Sabrá cuántos miles de millones pesan en la balanza comercial entre Perú y China? ¿O estaba haciendo lobby -con Betito de caja de resonancia- a favor de otro laboratorio? Usted, amable lector, tiene la palabra.

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