Jul 17, 2018

Los dueños del Perú

Investigar sobre la propiedad de la tierra en el Perú es un desafío. Las instituciones que manejan dicha información la mantienen bajo reserva. Sucesos accedió a diversas fuentes para hacer entrega de este primer informe. ¿Cuánta extensión de territorio ha sido comprado por el capital extranjero?

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Los dueños del Perú

Nekson Pimentel Sánchez *

El problema de la tierra está de vuelta y la concentración de la misma no terminó con la reforma agraria en los setenta. ¿Cuánto del territorio nacional ya no se encuentra en manos del Estado y, por el contrario, sí en manos de empresas privadas y capitales extranjeros?, ¿cuáles es el escenario de la tenencia y concentración de tierra en el Perú de nuestros tiempos?, ¿qué capitales  se encuentran en este juego? ¿Cuáles son los procesos y modalidades de concentración de la tierra?
En marzo de 2013,  el Centro Peruano de Estudios Sociales (CEPES), dio a conocer que  el 10% de la superficie de la costa peruana (84,408 hectáreas) tendría algún grado de participación de inversionistas extranjeros, ya sea de forma independiente o como accionista mayoritario o minoritario de capitales peruanos. Según CEPES, la costa peruana tendría un total de 863 mil hectáreas, y para ello considera las aproximadamente 779 mil hectáreas de tierras de riego que figuran en el III Censo Nacional Agropecuario de 1994 y las 84 mil hectáreas que se habrían ganado producto de las obras de irrigación de Olmos y Chavimochic.  Pero según el último CENAGRO (2012), la costa peruana tiene 1 686 777 hectáreas de territorio agrícola, es decir, hubo un incremento de la frontera agrícola costeña.
En 2015, Jean Bourliaud y Michel Eresue , por su parte, evidenciaron que el territorio agrícola de la costa peruana está en manos de treinta empresas agroindustriales privadas con más de 2500 hectáreas y controlan 364 783 hectáreas, y en promedio manejan 12, 159 ha por grupo, lo que significaría un crecimiento respecto a los años sesenta en que controlaban 3761 hectáreas, y que, en general, representaría el 21.6% de la superficie agrícola de la costa. 
Parte de la complejidad de estos procesos de reconcentración se expresan en la variación de estas cifras en los últimos años, sobre todo debido a la presencia de la dinámica de compra y venta entre las empresas y la ampliación de la frontera agrícola. A pesar de que existen evidencias que las tierras se encuentran en manos de capitales mixtos, así como en manos de capitales propiamente nacionales, nosotros queremos referimos solo a cantidad de tierras agrícolas que están en manos de empresas con presencia de capital extranjero. 
Nuestra información nos revela que el incremento de la concentración  de tierras agrícolas de la costa  peruana con alguna participación de empresas extranjeras ha sido notable y un total 143, 331 hectáreas (Véase Tabla) estarían en manos de estas empresas con presencia de capital extranjero. Si hacemos una comparación, este tamaño llega a ser  más del 10% del tamaño del departamento de Lambayeque. Representaría el 16.6% del total de tierras agrícolas de la costa peruana que señaló CEPES (2013), en tanto representaría 8.5% del total de tierras agrícolas referida por el IV CENAGRO (2012), esto se debe al aumento de la frontera agrícola en las últimas décadas.

Empresas agroindustriales en la costa peruana con presencia de capitales extranjeros

Estos procesos de extranjerización y concentración de tierras  obedecen a acuerdos económicos internacionales, fijados en una serie de cláusulas de los procesos de neoliberalización, incluidas en los capítulos de inversiones de los Tratados de Libre Comercio (TLC) y los Tratados Bilaterales de Inversiones (TBI), donde se otorga derechos a inversionistas extranjeros, donde incluso pueden denunciar al Estado si afecta su “expectativa de ganancia” y hacer uso de la “expropiación indirecta” a pesar que no haya realizado la inversión. El Estado peruano, en comparación de países vecinos como Brasil, Bolivia y Argentina, no cuenta con herramientas jurídicas para enfrentar este fenómeno. Por ejemplo, Bolivia, a partir de su Nueva Constitución, ha establecido límites regulados por ley respecto a la extensión de tenencia de tierra y esta no debe exceder las 5,000 hectáreas, sumado a que los extranjeros no pueden adquirir tierras del Estado. En Ecuador, el Estado norma el uso y acceso a la tierra, la compra y venta es autorizada por la Autoridad Agraria Nacional cuando supere las 200 hectáreas en la Sierra, 1,000 hectáreas en la Costa y 1,500 hectáreas en la Amazonía y Galápagos; existe una prohibición a la concentración de la tierra. 
¿Cuáles son las diferentes modalidades de concentración de la tierra en el Perú? Existen varios procesos y modalidades de reconcentración y privatización de la tierra en el Perú: 1) acumulación de tierras eriazas para los grandes proyectos agrícolas  y de irrigación, como los megaproyectos Chavimochic, Chinecas y Olmos, estos tres en la costa norte, desarrollados desde la década de 1990 hasta estos tiempos . 2) cambios de propiedad de las grandes cooperativas azucareras en sociedades anónimas y concentración de las plantas industriales en pocas manos privadas (como agentes principales se encuentran a grupos económicos nacionales Gloria, Wong y Oviedo, que administran un buen porcentaje de las 100 000 hectáreas pertenecientes a los complejos azucareros). 3) Concentración de la tierra para la producción de biocombustibles, y fundamentalmente se encuentran en la costa y en la Amazonía (y destacan el grupo Romero que cuenta con alrededor de 29 000 hectáreas, distribuidos entre Piura, San Martín y Loreto) y Maple  (14 000 hectáreas para biocombustibles en Piura). 4) concesiones de conservación y ecoturismo otorgadas por el Estado: solo hasta el año 2013 habrían existido más de un millón de hectáreas, distribuidas entre noventa y seis con¬cesionarios en doce departamentos (Escobedo 2015:9). 5) Mercado de tierras, donde los pequeños agricultores venden sus parcelas debido a diversa situaciones y condiciones adversas, como la falta de capital y medios de producción (Eguren 2018), y donde incluso se evidencia el tráfico de tierras. 6) Otra modalidad tiene que ver con la concentración para fines extractivas, sobre todo de empresas mineras. Si bien, no se trata de una venta, pero se trata de procesos de privatización que superan los treinta años y restringen el acceso a los recursos de los territorios a muchas poblaciones, sobre todo a poblaciones de comunidades campesinas en los Andes.

* Antropólogo UNMSM

[1] Pimentel, Carla y Jaime Escobedo (2013). “Perú: el problema de la extranjerización de la tierra”. Lima: CEPES.  El IV Censo Nacional Agropecuario (Cenagro), realizado en 2012, da cuenta que la superficie agropecuaria (la suma de la superficie agrícola y la no agrícola) es de 38’742,465 ha, equivalentes a 387,424 kilómetros cuadrados. Conforme a la información del IV Cenagro, solo el 18% de dicha superficie (7’125,007 ha) es superficie agrícola, es decir, tierras aptas para desarrollar cultivos, mientras que la inmensa mayoría de tierras, el 82%, constituye superficie no agrícola.
[2] Jean Bourliaud y Michel Eresue (2015).  “La (re) concentración de tierras costeñas”. En: La Revista Agraria, Año 15, N° 169. Lima: CEPES.
[3] Más recientemente, tres empresas accionistas del Grupo Gloria –Agropecuaria Aurora S.A., Agrojibito S.A. y Jibiport S.A.– compraron 10 mil hectáreas que Maple Energy tenía en el valle del Chira, en el departamento de Piura, dedicadas a caña de azú­car para la fabricación de biocombustible. (Eguren 2018: 103). Esta empresa habría tenido antes un total de 14 000 hectáreas.
[4] Actualmen­te tendría operaciones también en Brasil y Chile. En Colombia cultiva palma aceitera y en los últimos años ha incursionado en la producción de etanol.
[5] Camposol 2015.
[6] “Hortifrut anuncia fusión con negocio de arándanos de Talsa” (El Comercio, jueves 05 de octubre de 2017).
[7] “Primera cosecha de uvas sin peitas de la Neozelandez TyG Global en Piura!, en Agronegocios Perú”, agosto 2016
[8] A inicio del año 2018, el Ministerio de Agricultura y Riego informó que en los próximos años se habilitarán 400 mil hectáreas para fines de agroexportación (El Peruano, 12 de enero de 2018).
[9] Los que se habrían beneficiado con los subsidios serían los adquirientes de esas tierras. Sobre 6 231 millones de dólares invertidos por el Estado en las grandes irrigaciones en las últimas dos décadas, éste habría recuperado apenas el 7% (Eguren C. 2018, “Estimación de los subsidios en los principales proyectos de irrigación en la costa peruana”).
[10] La adjudicación de 10 mil hectáreas a Maple por el gobierno regional de Piura fue cuestionada por varias irregularidades. El gobierno regional vendió a la empresa estadounidense varias hectáreas que estaban ocupadas por centros poblados y posesionarios precarios, y motivó una intervención de la Contraloría General de la República (Eguren 2018: 31). 

Foto: ANDINA.

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