Oct 18, 2017

Vencer el silencio

La ozonoterapia como tratamiento para personas con autismo y parálisis cerebral. Resultados que asombran. Un médico cubano lo experimenta con éxito en el Perú desde hace dos años.

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Vencer el silencio

Hace más de diez años que el doctor Benjamín Arenas descubrió en el ozono una opción de tratamiento a diversas enfermedades. Decidió investigar y empezó a explorar en casos de personas con autismo y parálisis cerebral. Los resultados, en más de dos mil pacientes, han permitido ahora exportar su experiencia en Cuba hacia el Perú.

Hace dos años que el médico de origen cubano se estableció en Lima. Aquí todavía la opción de la ozonoterapia en personas con autismo y parálisis cerebral es poco conocida. Su casuística local apenas supera los 50 pacientes. Pero con tantos casos positivos el tratamiento se está haciendo difundido.

Arenas ha visto llegar pacientes sin opciones de movilidad algunas, con parálisis cerebral y luego de un ciclo de ozonoterapia han salido caminando. Ha tratado niños operados de tumores en el cerebro, con evidentes limitaciones de locomoción, y que luego recobraron funciones motoras.

En 1984 se fundó en Cuba el Centro de Investigación del Ozono. La doctora Silvia Meléndez fue quien introdujo la ozonoterapia en ese país. Arenas trabajó en el centro varios años, luego de graduarse en medicina general.

“El ozono a nivel mundial es algo que conspira contra la industria farmacéutica. Ellos lo consideran una competencia. Es una opción de tratamiento que aplica para todas las enfermedades”, dice Arenas.

¿Y cómo mejora la salud de las personas con autismo?

Las personas con autismo presentan serios trastornos de atención. El ozono consigue mejorar su nivel de atención.

Arenas explica que el ozono es un potente oxidante. "Entra al organismo y las defensas antioxidantes del organismo, que estaban dormidas, despiertan. En el organismo producimos constantemente sustancias nocivas que son los oxidantes, pero no son lo suficientemente potentes para levantar las defensas del organismo. Se necesita darle un estímulo muy fuerte a ese sistema enzimático. Una vez que le das a ese pulso repetitivo en varias sesiones el organismo empieza a levantar esas defensas y eso queda guardado en memoria. El organismo queda preparado para recibir cualquier sustancia exógena o endógena que sea oxidante y poder atacarla rápidamente. Se logra una reducción de óxido en el organismo, que es la base de todas las enfermedades”, argumenta.

¿Es el origen de los males?

Nosotros nos enfermamos, envejecemos, porque hay proceso de oxidación, es decir ataque a las células por sustancias oxidantes. Si tenemos activo el sistema que nos defiende contra esas sustancias oxidantes nuestros procesos patológicos evolucionan mejor, nuestro sistema inmune es más competente, nuestra circulación es más efectiva con el intercambio de oxígeno. Esa es la base del tratamiento de las enfermedades que producen discapacidad.

El médico cubano, asume su otra vocación, la docencia, y agrega con bastante detalle: este tipo de enfermedades, en su mayoría, tienen un compromiso circulatorio. Es decir, hay un bajo aporte de oxígeno a nivel cerebral, muscular y otras partes del organismo. Cuando se logra este balance de reducción de óxido en el organismo, conseguimos que el sistema circulatorio e inmunológico se modulen.

Una vez que ingresa el ozono en el organismo y genera todos esos cambios, provoca que el glóbulo rojo sea capaz de captar mucho mejor el oxígeno que el “glóbulo rojo normal”.

¿Eso explica la mejora en casos de autismo y parálisis cerebral?

Si a un paciente con autismo, parálisis cerebral infantil o accidente vascular encefálico le proporciono la facilidad que los glóbulos rojos lleven más oxígeno a los tejidos estoy favoreciendo su circulación y su oxigenación cerebral. Por tanto, áreas cerebrales que estaban desprovistas de determinadas funciones empiezan muy rápidamente a funcionar.

Más oxígeno

Arenas relata cómo mediante la ecodopler color se ha logrado medir el flujo sanguíneo en diferentes arterias y se ha observado que una vez aplicado el ozono se incremente hasta el triple el flujo sanguíneo, con mayor aporte al encéfalo.

“En el paciente autista se ha visto que hay un déficit de flujo sanguíneo cerebral, es un signo. Una vez que mejora su flujo, se logra una mejora en sus funciones vitales”, agrega.

Como otro beneficio inmediato destaca la mejora en los trastornos de atención. Su experiencia indica que más del 70% de pacientes, a los 10 o 15 días de tratamiento mejora su nivel de atención.

¿Cómo se aplica el ozono?

El ozono tiene dos formas de aplicación: las locales y sistémicas. Las locales se utilizan para músculos, huesos y articulaciones. Las sistémicas se aplican por vía rectal, por autohemoterapia menor que se aplica en la nalga, y por autohemoterapia mayor, directo a la vena. Dependerá de la enfermedad que presente y la edad del paciente.

¿Qué aporta el ozono concretamente?

Aporta mayor cantidad de oxígeno a las células cerebrales, el ozono provoca cambios en la membrana del glóbulo rojo y esos cambios generan que se altere el potencial de la membrana, el cual facilita el intercambio de oxígeno del interior al exterior del electrocito. Por tanto, tengo los dos beneficios: aumenta el flujo, llega más cantidad de electrocitos y el electrocito cuando llega aporta mejor el oxígeno. Es decir, tengo dos formas de oxigenar el encéfalo en un paciente autista.

Dijo que uno de los beneficios del tratamiento en las personas con autismo es mejorar los trastornos de atención. ¿Existen otros?

Mejora también el patrón de sueño y la alimentación. Disminuye el apetito desmesurado. Reduce los movimientos involuntarios.

¿Y en los casos de las personas con parálisis cerebral?

Lo primero que disminuye es la rigidez muscular. También sus trastornos de audición, visión y habla disminuyen al mejorar la irrigación de la corteza cerebral.

Pero todavía existen otros resultados favorables de la ozonoterapia en personas que presentan convulsiones. “Está probado que aumenta el umbral convulsivo, se van a espaciar, en muchos casos hasta el punto de desaparecer. Los pacientes con epilepsia tratados con ozono presentan episodios de crisis cada vez más espaciados”, asegura Arenas.

La explicación del sorprendente beneficio radica en que el ozono estimula un receptor específico que existe en las células cerebrales que es llamado receptores A1 de la adenosina, un neurotransmisor cerebral. “O sea, protege el sistema nervioso central, hace que sea menos susceptible a las descargas que generan una convulsión”, subraya.

¿Existe un límite de edad para iniciar el tratamiento?

No hay edad para empezar, pero en todos los casos cuando más temprano se empieza la terapia mejor son los resultados. Se hacen ciclos de veinte sesiones diarias, luego un descanso de tres meses. Se reinicia con esa periodicidad todo el tiempo que lo requiera el paciente. Hasta llegar a uno o dos ciclos al año, como terapia de mantenimiento. Se busca calidad de vida. No se necesita hacer una dieta que acompañe la ozonoterapia.

Actualmente los atletas de alto rendimiento usan ozono para incrementar su rendimiento. Al oxigenar mejor los músculos, disminuye la secreción de ácido láctico, que es lo que genera el agotamiento. Sus bondades recién se están empezando a conocer a todo nivel.

 

Jaime Tipe Sánchez

< Texto completo en la edición impresa >

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