Oct 05, 2017

Una campaña con ideología de género

Las elecciones presidenciales se realizarán en Colombia con una agenda atípica: la necesidad de defender el acuerdo alcanzado con las FARC. Sin embargo, la contienda puede ser invadida por otro tema, la ideología de género que levantó enorme debate durante el referéndum por la paz.

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Una campaña con ideología de género

En el año 2016, Colombia vivía una efervescencia en todos los ámbitos sociales y políticos por las acciones del gobierno de Juan Manuel Santos. El mandatario estaba decidido a sacar adelante el proceso de paz con la guerrilla de las FARC, el cual incluía un referéndum que perdió estrepitosamente.

Pero, además, gran parte del pueblo estaba irritado porque la ideología de género aparecía tanto en las discusiones que trataban del acuerdo de paz, como en los discursos de agrupaciones políticas y los planes sociales, sobre todo en la educación. Fue en este tema que surgió una gran reacción de la sociedad colombiana. Padres de familia, autoridades y dirigentes políticos se unieron en una multitudinaria protesta.

La ministra de Educación, Gina Parody, intentó implantar los conceptos de género en las escuelas y Santos tuvo que salir en público para asegurar que no pensaba promoverlos entre los estudiantes.

Luego del gran paso atrás dado por Santos, los movimientos opuestos a la ideología de género no han detenido su marcha y están decididos a darle batalla hasta sacarla del país. No son pocos los dirigentes que quieren llevar a la campaña electoral esa propuesta como línea programática, y hasta líderes religiosos están dispuestos a postular a la presidencia para lograr este objetivo.

 

Campaña atípica

Durante las manifestaciones contra la cartilla y manuales que había elaborado el Ministerio de Educación, los ánimos se caldearon mucho. Hubo insultos y el ministerio negó que pretendiera disolver la familia y corromper a la niñez.

La página web del Ministerio de Educación había publicado contenidos contra la discriminación sexual que habían sido contratados con una oficina de la ONU. Las calles, las redes sociales y los medios de comunicación ardían.

El presidente Santos tuvo que reunirse con el cardenal Rubén Salazar, el nuncio apostólico Ettore Balestrero y con el obispo castrense Fabio Suescún para asegurarles que su gobierno no quería imponer ninguna ideología de género.

El plebiscito para refrendar los acuerdos de paz con las FARC añadió leña al fuego. Diversos líderes señalaron que en el documento había el compromiso de implantar esa ideología en el país.

Hubo nuevas y grandes manifestaciones en defensa de la familia. Al frente destacaron las figuras de líderes cristianos como Oswaldo Ortiz, la diputada Ángela Hernández y el concejal Marco Fidel Ramírez.

Finalmente, el ‘No’ ganó en el referéndum, pero Santos validó los acuerdos con las FARC por encima de la voluntad popular. Así entró Colombia al año electoral.

 

La ideología en campaña

El próximo 27 de mayo se realizarán las elecciones generales, y el panorama se presenta intrincado porque hay casi una paridad entre los representantes de la derecha y los de la izquierda, defensores de la ideología de género.

En este panorama, donde hay 32 precandidatos presidenciales, han surgido las figuras de cinco que han anunciado defender los valores del cristianismo político.

Muy cerca de la posición considerada de derecha del expresidente Álvaro Uribe, aparece la del exprocurador Alejandro Ordóñez, un ferviente católico lefebvrista, quien figura en las encuestas con un 6 por ciento de preferencia electoral.

Ordóñez fue un crítico del proceso de paz con las FARC y ha pedido en reiteradas veces la renuncia de Juan Manuel Santos porque considera que se burló del país al no respetar el plebiscito. Afirma que Colombia necesita un representante que enfrente a quienes buscan destruir el concepto de familia tradicional.

La fórmula presidencial de Ordóñez tiene una sorpresa, pues como postulante a la vicepresidencia lleva a David Name, pastor de la iglesia evangélica el Ministerio Profético Dunamis.

Otra de las candidaturas abiertamente opuesta a la ideología de género es la de Viviane Morales, una senadora liberal que, a fines del 2016, se dio a la tarea de recoger dos millones 135 mil firmas para exigir un referéndum que restringiera el derecho a la adopción de niños solo a las parejas heterosexuales. Su proyecto recibió el respaldo de diferentes organizaciones cristianas que propusieron su candidatura presidencial. Aunque en las encuestas aparece con apenas 1 por ciento, en las calles recibe gran respaldo ciudadano.

El movimiento Cristianos Libres buscó las firmas para lanzar como candidato presidencial propio a Ricardo Arias, exsenador y expresidente del Fondo Nacional del Ahorro, reconocido por lograr un funcionamiento exitoso de esta entidad.

El partido Opción Ciudadana, a pesar de no ser de orientación cristiana, tiene entre sus filas a dos precandidatos presidenciales con orientación evangélica: Marco Fidel Ramírez y Édgar Espíndola. Ramírez es conocido por sus declaraciones polémicas. Además de señalar que Colombia se acerca a una “dictadura homosexual”, ha pedido abolir el Halloween.

Otros líderes cristianos evangélicos como Miguel Arrázola, Eduardo Cañas y John Milton Rodríguez han sostenido reuniones para analizar la posibilidad de impulsar el ingreso de los cristianos a la política.

Existe además un grupo como el MIRA, Movimiento Independiente de Renovación Absoluta, que es considerado el brazo político de la Iglesia de Dios Ministerial de Jesucristo Internacional.

 

Ideología que divide

A nueve meses de la primera vuelta presidencial, en el primer lugar de las preferencias aparece el postulante de la izquierda Gustavo Petro, con apenas el 15 por ciento. Detrás, un numeroso grupo de candidatos se ubica con apretadas cifras.

Los analistas insisten en señalar que en las elecciones del 2018 la disputa será entre quienes quieren volver al pasado, la guerra con las FARC, y quienes buscan construir el presente y el futuro, mediante la paz.

Por ahora, pocos hablan en los grandes medios de prensa sobre la ideología de género que está dividiendo más al país. Pero cuando algún periodista se atreve a hacer la pregunta, surge la respuesta preocupante.

“¿Acaso ve odio religioso hoy en Colombia?”, le inquirió un periodista de “El Espectador” al precandidato Humberto de la Calle.

Su respuesta fue: “Nos están proponiendo regresar a la guerra religiosa que liquidamos hace más de 60 años”.

Así como De la Calle, muchos prefieren aún ponerse de perfil frente al tema.

 

Escribe Enrique Velásquez

 

 

< Texto completo en la edición impresa >

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