Ago 31, 2017

“La indignación puede crecer si no hay aumentos”

Ejecutivo presentó el proyecto de Presupuesto para el 2018. De ese documento clave va a depender el cumplimiento de numerosas promesas de aumento salarial formulados durante la campaña electoral del 2016.

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“La indignación puede crecer si no hay aumentos”

Ricardo Narváez de Alianza para el Progreso (APP) es el nuevo presidente de la Comisión de Salud del Congreso de la República. Ha sido gobernador regional de Ancash en dos oportunidades y aunque parezca paradójico, no es médico, sino ingeniero forestal. Asegura tener experiencia en la cosa pública y que no tiene procesos por corrupción. Tiene un año para demostrar que la Comisión de Salud cayó en buenas manos.

 

El primer encuentro de un paciente es con la posta y no con el hospital. Y por lo visto aquí han fallado los gobiernos regionales y locales ¿Cómo superar eso?

Efectivamente, por ejemplo, si alguien se fractura un brazo tiene que ir a la capital de la provincia o de la región. Normalmente uno encuentra una enfermera, por lo general están construidas con adobe, no están equipadas y no cuentan con abastecimiento de medicamentos básicos.

 

Entonces ahí hay un problema por solucionar…

Faltan recursos.

 

En esa instancia, los recursos dependen de los gobiernos regionales y locales

Sí, pero le pongo el caso de Ancash. El canon minero está destinado básicamente para infraestructura, como postas. El sector Salud tiene que destinar más recursos, faltan especialistas, instrumental.

 

En este primer momento de la salud ciudadana es que el Congreso puede ser bisagra con el Ejecutivo…

El Ejecutivo va a formular el presupuesto, pero desde la comisión vamos a exigir que se fortalezca. El 2017 se destinaron S/ 13 776 millones, pero consideramos que se debe incrementar a unos 19 mil millones. Con eso podríamos tener la esperanza que se abastezcan medicamentos.

 

La Constitución establece que el presidente tiene plazo hasta el 30 de agosto para remitir el proyecto de presupuesto para el 2018.

El presidente se ha comprometido a realizar incrementos salariales a médicos, profesores, a mejorar el servicio de salud, si existe la voluntad se va a ver en esas cifras. Si no se cumple la indignación popular puede ser incontenible en las calles. El proyecto de presupuesto que presente el gobierno va a ser clave. Están a tiempo de enrumbar.

 

¿Qué le diría al presidente Kuczynski si usted tendría que ayudarlo a confeccionar el presupuesto?

Que no se complique con esos megaproyectos que le están generando la desconfianza de la población. Existen argumentos técnicos de que están sobrevalorados. Haga proyectos con los alcaldes y rápidamente se sentiría la mejora de la economía, invierta en una brindar salud rápida y efectiva que la ciudadanía se lo agradecerá.

 

Un sector de la población y del parlamento ya exige la salida de la ministra de Salud. ¿Cuál es su opinión?

Vamos a escucharla. Después de más de un año de gestión, se tienen que ver resultados. Será su trabajo el que dirá si debe quedarse o deba dar un paso al costado.

 

Los fujimoristas expresaron que APP tiene un pacto no firmado con el gobierno

Lo que tenemos es una responsabilidad con el país. Vamos a ayudar en lo que haga falta. La bancada tiene gente de mucha experiencia. Marisol Espinoza ha sido vicepresidenta de la República, Cesar Villanueva presidente del Consejo de Ministros, Edwin Donayre general del Ejército, y puedo seguir. Pero si hay ministros que no cumplen con su función no vamos a dudar en plantear que den un paso al costado.

 

Muchos de los problemas que están reventando, ya sean por megaproyectos o por deudas sociales, fueron dejadas por el gobierno de Ollanta Humala. La pregunta es, ¿por qué no lo dijo el presidente Kuczynski si todos los números y detalles los tuvo a través de las comisiones de transferencia?

Eso es algo que debe aclarar el presidente. Debió de hacer un corte y decirle al país: “así estoy recibiendo el país”. Pero no lo hizo y eso incrementa la desconfianza de la ciudadanía. Incluso en el debate de confianza al gabinete estuvo con la boca cerrada. Ahora todos le echan la culpa al anterior gobierno: “no sabíamos lo de Odebrecht, lo de Talara”. Ya ha llegado el momento que sea obligatorio que los informes de transferencia sean públicos.

 

A ese punto se suma que se sembraron altas expectativas en la ciudadanía.

Sí son “profesionales de lujo”, pero cuán útiles pueden ser si no resuelven los problemas de la gente de a pie. De nada sirve estudiar en Harvard o Stanford si no se conoce la realidad del país, estamos fritos. Si los llevamos a la sierra y ven que los va a tener que operar un médico con un taladro, seguramente tomarían más conciencia de la necesidad que existe.

 

Escribe Jesús Molina.

 
< Texto completo en la edición impresa >

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