Ago 23, 2017

Terrucos en el mundo digital

El reciente atentado en Barcelona, España, abre varias interrogantes. ¿Cómo se comunican los terroristas de ISIS que las autoridades no pueden descubrirlas a tiempo? Uno de los medios más usados es la Internet profunda o Deep Web.

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Terrucos en el mundo digital

La unidad del cibercalifato de ISIS, con sus nuevas uniones, se ha hecho fuerte y seguro en la red, de tal forma que ha iniciado la creación de plataformas para sus partidarios y la enseñanza del anonimato en la red. Es tal su avance que ya emite órdenes militares y trasmite sus manuales para hacer atentados y preparar bombas a través de esos canales.

Desde fines del 2015 hasta la fecha, el cibercalifato ha realizado varios intentos de crear plataformas de comunicación en Internet parecidas a Twitter o Facebook, donde pudiesen interactuar directamente con sus partidarios europeos y sus soldados en Siria.

Incluso ideó varias plataformas de “contactos” para que sus soldados encontrasen pareja o paquetes de “todo incluido” con el fin de realizar su viaje a Siria. Incorporó metodología y programas de los itinerarios a seguir para poder llegar al reino de la Ummah del autodenominado “Khalifa”, Abu Bakr al-Baghdadi.

Los numerosos intentos no funcionaron porque, de un modo u otro, eran atacados y descubiertos, ya fuera por plataformas de hackers anti-ISIS, servicios de inteligencia que se infiltraban y espiaban, o porque algunos proyectos no atraían a sus partidarios. Un Facebook negro de ISIS tuvo varios intentos de desarrollo, pero estuvo operativo tan solo unos meses.

Parece ser que de todo lo anterior han aprendido y con la unión de sus nuevas facciones han ideado un plan y se han alojado en la zona más oscura de la red donde navegan los ciberdelincuentes, crackers, hackers, cibersoldados y ciberespías de los países más poderosos del mundo.

Se trata de la Deep Web. Es lo más parecido a una zona de guerra, donde no hay normas y el más fuerte es el que gana, donde hay espías, sicarios, estafadores, pederastas, narcotraficantes. Su navegación equivale a estar andando por una calle en plena oscuridad en medio del Bronx de los 60.

El cibercalifato ha empezado sus andanzas en la Deep Web con la creación de una plataforma y varias zonas escondidas de contactos. De ese modo ha establecido una comunicación segura y anónima de sus aliados y los traspasos de información y organización de células.

 

Los niños terroristas

Occidente parece aún no ser consciente de la gravedad y complejidad de lo que está sucediendo con los menores adoctrinados en Oriente Medio por ISIS y sus filiales. Unas consecuencias que tienen como objetivo final la implantación de un califato islámico global, pasando por encima y destruyendo a todo aquel y aquello que se interponga en su camino, siendo Occidente una gran muralla de contención.

Desde hace tiempo se hacen oídos sordos a la lectura de titulares como “Niño de 6 años, militante de ISIS ayuda a decapitar víctimas”, “Un niño yihadista del Estado Islámico decapitó a un religioso” o “Niños soldado de Dáesh disparan a prisioneros”.

Para estos menores no es más que el juego de la guerra plasmada en la más pura realidad. Menores que han crecido adoctrinados por un odio inyectado en vena contra Occidente.

No tenemos que olvidar que en toda guerra se ha de presuponer que hay unas normas a cumplir por los diferentes bandos implicados. ISIS no es considerado estado por lo tanto no es partícipe de los tratados internacionales firmados durante la historia.

 
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