Ago 23, 2017

“Yo apoyo a Verónika Mendoza”

Ha sido acusada de fujitroll por el polémico libro “La verdad de las mentiras”, pero contra todo pronóstico, María Cecilia Villegas sale al frente a decirle a sus detractores: “dejen de responder con insultos, respondan con pruebas".

Compartir:
“Yo apoyo a Verónika Mendoza”

Hace varios años que la abogada María Cecilia Villegas Otero se compró la bronca sobre las esterilizaciones forzadas durante el fujimorismo. Los numerosos artículos escritos en el debate sobre ese tema así lo demuestran. Se ha enfrentado al exprocurador Julio Arbizu González, a la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos y a otros que levantan el dedo acusador para hablar de ese tema. Hace un par de años decidió publicar un libro, cuya presentación  la realizó en la reciente Feria Internacional de Lima (FIL), con el que causó encendidos debates, respaldos y críticas.
 

¿Cuál fue la intención de realizar esta investigación y plasmarlo en un libro??

Llegó a la investigación cuando estaba haciendo una maestría en el año 2009. En una de las clases de demografía y desarrollo aparece una lectura sobre las esterilizaciones forzadas puestas como políticas públicas aplicadas en el Perú. En ese entonces ya tenía nueve años viviendo fuera del Perú y me sorprendió. Comencé a indagar qué es lo que estaba sucediendo y encontré mucha información. Mi primer objetivo fue analizar la política pública y el programa de salud reproductiva de planificación familiar que se dio entre el año 1996 al 2000. Así realicé una investigación cuantitativa, muy diferente a la académica o cualitativa. La mía fue cuantitativa. Para ello, 

partí de dos hipótesis. Una fue la implementación de una política pública de esterilización masiva, que era lo que se decía en ese momento, y la segunda que las esterilizaciones masivas habían sido forzadas. Lo que hice fue ir a los números y preguntar si esas cifras validan las dos hipótesis. Los resultados arrojaron que no. 

 

¿Qué le arrojaron los resultados?

El resultado arrojó que este no fue un programa de esterilización masiva, ya que las cifras te muestran que el programa facilitaba el uso de todos los métodos anticonceptivos que había en el mercado en ese momento. Uno de esos era la AQV (Anticoncepción Quirúrgica Voluntaria). En el caso femenino, equivalía a la ligadura de trompas y, en el caso masculino, la vasectomía. Sin embargo, fue mal llamado “esterilización” porque no fue esterilización.

 

¿Cuál fue el año que más esterilización hubo en el Perú?

El estudio arroja que en 1997 fue el año donde hubo cerca de 109 000 ligaduras de trompas y 10 000 vasectomías. Esto corresponde solo al 14 % del total en ese año. Hay que precisar que, en la mayoría de los casos, las parejas eligieron los inyectables. Sin embargo, 286 275 parejas escogieron el método AQV que representa un 34 % del total del Programa de Planificación Familiar. Por otro lado, el 20 % optó por las píldoras, el 16 % por el DIU, que es la T de cobre, y el 12 % por el condón. Así se demostró que no fue un programa masivo de esterilización, porque sino hubiera sido el método más utilizado.

 

¿Qué hacia el programa?

Informar sobre planificación familiar. Esto se ve reflejado en los estudios de la Defensoría del Pueblo. Sin embargo, la segunda hipótesis decía que era una esterilización masiva forzada, y ahí hay una discrepancia en el número. Primero dijeron que había 250 000 personas. Este informe lo presentó el doctor Fernando Carbonne al Congreso de la República en el año 2002. Luego cambia a 300 000 esterilizaciones durante la campaña electoral del 2011 cuando la hija del presidente Fujimori estaba postulando, pero no tiene bases sólidas en cifras.

 

Según el libro, ¿por qué se considera la política posverdad respecto a las esterilizaciones?

En el Perú, no se implementó una política pública de esterilización masiva forzada que tuvo 300 000 mil víctimas. Se implementó un programa de salud reproductiva y de planificación familiar entre 1996 al 2000 según los lineamientos de El Cairo y las conferencias de Naciones Unidas de la Mujer de Beijing en 1995. Esto propició una mayor facilidad para obtener métodos anticonceptivos en el mercado. Se realizaron 254 000 ligaduras entre el año 1996 y el 2000. Hay una cifra de 270 000, pero eso contempla el año 2001 cuando el programa se había cancelado.

 

¿Por qué fracasó el programa?

Porque no se diseñó un programa piloto. Fue el más grave error, porque se necesita probar en una población pequeña el impacto que iba a tener dicho programa. Para ello, se revisaron las fallas, porque toda política pública tiene fallas, y corregir estas deficiencias, etc. La información que se provee debía llegar a todas las zonas. Esa es una de las críticas que se hace. Creo que es una falta de respeto a las mujeres rurales, mujeres quechuahablantes que no entendían lo que era un método anticonceptivo. 

 

¿Investigó algunos casos?

Sí, claro, investigué, pero en cifras porque mi investigación fue cuantitativa. Lo que he hecho es reconocer los casos que se encuentran en la Defensoría del Pueblo y también lo de otros autores sobre estos casos de esterilizaciones. No hago entrevistas porque este es un informe cuantitativo. Quiero ser bien clara en esto. Yo no niego que hubo esterilizaciones sin consentimiento, porque están reconocidas en los documentos. Lo que yo cuestiono en el libro es el número de esterilizaciones. No hubo 300 000 y no sabemos cuántas hayan sido.

 

¿Por qué necesitamos saber cuántos casos hay?

No solo necesitamos saber cuántos casos hay, sino quiénes son porque con cada una de las víctimas se cometió un crimen atroz. Ellas tendrían que ser reparadas por el Gobierno, quien deberá buscar a los médicos y personal de salud responsables del hecho para que sean llevados a la justicia. Sin embargo, cuando se habla de 300 000 esterilizaciones forzadas y se crea este mito, se esconde a la verdadera víctima, la cual no puede acceder a la justicia. No logran probar que existieron las 300 000 víctimas, lo que evidencia un claro interés político, y se olvida a las que sí fueron esterilizadas en realidad.

 

¿Hay intereses políticos para sacar a la luz estos temas de esterilizaciones?

Sí, es cierto. Existen intereses y los utilizan políticamente. Esto se ve reflejado en las portadas de las noticias que justamente salen a inicios de las elecciones del 2011, así como en el 2016.

Escribe: Steven López

< Texto completo en la edición impresa >
Etiquetas:

Articulos relacionados