Ago 22, 2017

“No se puede seguir hipotecando al país”

No le rehúye a la confrontación directa. La lucha contra la corrupción, la ley electoral, Ia defensa del consumidor, entre otros temas, están en su agenda. Yonhy Lescano, es el congresista que ha tenido más de un encontronazo con otros parlamentarios.

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“No se puede seguir hipotecando al país”

En las últimas semanas, Yonhy Lescano ha protagonizado tensos momentos con verdaderos pesos pesados del Congreso. “¿Cómo que cara dura? ¡Carajo!”, le espetó Jorge del Castillo, tras pretender toparlo como gallo de pelea, al escuchar el calificativo del acciopopulista mientras aseguraba que su labor legislativa estaba centrada en defender a niños, madres de familia y pobres que consumen leche.

El último que le plantó pecho fue Héctor Becerril, al no permitir que compare a Keiko Fujimori con Nadine Heredia, y menos por haber recibido dinero de Odebrecht. Hoy, con un vaso de agua al costado, dialoga con Sucesos.

 

Usted, junto a Patricia Donayre y Gilbert Violeta han presentado un proyecto de ley de reforma electoral. La pregunta es ¿qué puntos cree que no se van a tocar en la Comisión de Constitución del Congreso para hacerlo?

No se quiere aprobar que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) revise las declaraciones juradas de bienes y rentas de los candidatos.

 

También se propone la eliminación de los aportes de entidades privadas a las campañas electorales…

Ese punto tampoco se quiere tocar. No se puede seguir hipotecando al país y la democracia a empresas privadas. Eso se va a repetir si estas siguen financiando campañas presidenciales y parlamentarias.

 

Después de lo visto en los casos de Alejandro Toledo y Ollanta Humala, queda claro que hay empresas que no actúan como buenos samaritanos, sino esperan el retorno de su inversión y con un buen plus encima.

Esas son experiencias que no deben volver a repetirse. A través de colaboradores eficaces hemos tomado conocimiento de que el dinero entraba al país a través de fuentes ilícitas: maletines, mochilas ‒pegadas al cuerpo‒, coimas adelantadas en favor de proyectos que esperan llegar al Gobierno y otras estando ya en Palacio de Gobierno. Hoy mismo, el gobierno de Pedro Pablo Kuczynski evidencia vínculos con grupos de poder económico.
 

Un ejemplo es la adenda al contrato del aeropuerto de Chinchero. Acción Popular impulsó dos interpelaciones al entonces ministro de Transportes Martín Vizcarra.

Se pretendió sacar a toda costa un contrato a pesar de que los propios ministros admitían que era lesivo para el país, y el acuerdo estaba hecho “a medida” de la empresa para beneficiarla.

 

Un punto claro es haber modificado la asignación de riesgos financieros. Inicialmente, el concedente (Estado) asumía un 29 % y el concesionario (Kuntur Wasi) un 71 %. Con la adenda se modificó y el concedente asumía más del 80 % y el concesionario 19,20 %.

Eso ya fue un escándalo. Nadie está en contra del aeropuerto, sino que se den ventajas económicas a estos grupos cercanos a Palacio de Gobierno en contra de los intereses nacionales. El Gobierno hizo todos los esfuerzos para realizar, a toda costa y en esas condiciones, esa obra, al punto que se dejaron caer a dos ministros.

 

El proyecto establece el pago de EsSalud y garantiza que los contratados bajo esta norma gozarán de todos los beneficios laborales como CTS, vacaciones, gratificaciones y derechos sindicales.

Puede beneficiar aprobar esta ley, pero haciéndole algunos ajustes. Por ejemplo, más que subsidiar el seguro social a las empresas, se les dé algunos beneficios de carácter tributario. La CGTP y los gremios laborales se quejan de por qué el Estado tiene que estar pagándoles el aporte que tienen que hacer los privados. Se discutirá este punto.

 

En la reunión que tuvo con el premier Fernando Zavala, ¿se puso sobre la mesa el incremento del sueldo mínimo? El Perú tiene uno de los más bajos de la región a pesar de decirse que tenemos el mayor crecimiento.

Se lo pedimos. Y dijeron que no, que eso posteriormente lo iban a hacer. Si existe o no la voluntad de hacerlo o ponerle una fecha aproximada, lo pudimos avizorar cuando el presidente se dirigió a todos los peruanos el 28 de julio: no apareció en ninguna línea.

 

Escribe: Jesús Molina.

 

< Texto completo en la edición impresa >


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