Sep 25, 2017

El recodo fujimorista

La Columna de David Montoya

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La censura del gabinete presidido por Fernando Zavala, provocada por el Poder Ejecutivo, es un recodo del fujimorismo, que a todo galope, en doce meses, iba dejando en el camino honras y renuncias de ministros de Estado. El último intento fue contra Marilú Martens que tuvo ciertamente un papel accesorio en la huelga magisterial. A la censura cantada por el fujimorismo, se contragolpeó con la solicitud de la cuestión de confianza, como una forma de tensar fuerzas con el keikismo parlamentario y decirle que al Gobierno no le temblaba la mano si se trata de aplicar la Constitución de convocar a nuevas elecciones parlamentarias si se censura dos gabinetes ministeriales.

Al fujimorismo, por lo visto en el discurso, nuevas elecciones parlamentarias no le hacen mella. De ese modo, Keiko Fujimori tendría oportunidad para sacar a los que tienen prontuarios como antecedentes y llegar renovada a las elecciones del 2021.

Mercedes Aráoz en sus primeras palabras, como presidenta del Consejo de Ministros, afirma que su designación representa un cambio para bien del Perú y establecer más diálogo con las fuerzas políticas del país con el objetivo de continuar las políticas públicas. Agradeciendo las muestras de respaldo de Keiko Fujimori y su bancada indicó que no tiene ningún sentido estar enfrentados por lo que pasó en la campaña.

Hay buena voluntad expresa de la jefa de la PCM por entablar un diálogo profundo como ella ha señalado, pero es notoriamente claro que, al otro lado, los interlocutores se encuentran en un recodo de su permanente confrontación política. Para establecer un diálogo profundo un requisito central es que éste tiene que ser de buena fe y donde la razón prime para buscar la verdad y las soluciones. El jurista y politólogo Nolberto Bobbio reconociendo la importancia de la razón y el diálogo afirmó: “La fe en la razón quiere decir confianza en la discusión, en los buenos argumentos, en la inteligencia…en contra de la pasión…y en contra de la violencia que elimina desde el inicio la posibilidad del diálogo”.

Es decir, el diálogo profundo y próspero requiere de interlocutores válidos y legítimos, que con actitud de buena fe se encuentren dispuestos a alcanzar soluciones, en este caso a los problemas públicos y que deben ser resueltos con las políticas a aplicar. La pregunta del millón: ¿existe buena fe en Fuerza Popular y su jefa? ¿Qué cosa es lo que anima la razón política en los que dirigen ese grupo político?

Políticamente está claro que Keiko y su grupo buscarán, por tercera vez, ganar las elecciones presidenciales del 2021, esa es su razón política principal y para eso harán y hacen de todo. Hace cuatro meses en Sucesos señalé que el comportamiento de FP se asemeja a los protagonistas de “Gangs of New York”. Meter miedo e imponerse a cualquier costo a sus rivales. Kenji Fujimori, quien vuelve a ser sometido a disciplina, sabe de lo que hablamos.

Colocar la cuestión de confianza como instrumento para darle su estate quieto a FP, supuso que por, el momento, el Gobierno dejó de lado su postura de no hacer olas con los fujimoristas. Táctica promovida por Zavala. Pero, sabiendo que el número de congresistas de FP es una realidad y una variable constante, no es menos cierto que se debe tener claro que con quienes se intenta conversar para llegar acuerdos de las políticas y la gestión del Gobierno, tiene otros objetivos que no pasan, necesariamente por el éxito de PPK.

FP y su jefa han dicho por las redes que darán la confianza al nuevo gabinete en octubre, no les queda otra, por el momento. Aunque, no se mantendrán así por mucho tiempo. Más temprano que tarde, volverán a parecer como “Gangs of New York”, porque su razón política no es que funcione el Estado, sus políticas o alentar reformas de estado o institucionales que se encuentran pendientes, sino la mira es puramente electoral.

No hay mejor instrumento para este objetivo subalterno de FP que colocarse como los fiscalizadores permanentes de todo lo que se mueva en el frente de Palacio o de estar a la caza de cualquier información que pueda debilitar al Gobierno, producto de los flancos gruesos estructurales del Estado en materia de gestión social y de cambios institucionales básicos al servicio de las personas. Por ejemplo, la atención en EsSalud, los hospitales del Minsa, la infraestructura educativa, las huelgas sectoriales y los conflictos sociales que se avecinan.

Un principio político básico: No se pueden poner todas las opciones en una sola propuesta. Aráoz, buscará el diálogo profundo con FP, pero cuál sería su alternativa si el diálogo funciona al inicio y luego FP regresa a su comportamiento natural del primer año. El diálogo es un instrumento político, pero debe quedar en evidencia quiénes no participan con buena fe.

Periodo complicado el que le toca enfrentar a Aráoz. Además de sus esfuerzos por llevar el diálogo y la fiesta en paz. FP quiere ganar la mayoría de gobiernos regionales y municipales y dibujar un nuevo mapa político en el país, a todo costo.