Ago 21, 2017

Las variables externas y el desarrollo económico del Perú

La Columna de Ignacio Basombrío

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Uno de los factores que debemos observar con mayor detenimiento para comprobar las condiciones en las cuales se desenvuelve la economía peruana en esta coyuntura corresponde a la cotización de las materias primas y el comportamiento internacional de las relaciones entre los países.

La evolución de tales factores depende del escenario político, además de las condiciones prevalecientes en materia económica y de las políticas que aplican las grandes potencias. No son tales elementos factores aislados que puedan, por tanto, ser considerados de manera independiente. Por el contrario, la evolución de los acontecimientos demuestra que existe una estrecha relación entre el equilibrio o el desequilibrio macroeconómico, con la tensión y la distensión política y con la manera en la cual estos elementos externos influyen en el desarrollo de economías como la peruana.

Se ha sostenido a lo largo de varias décadas que la denominada teoría de la dependencia fue una hipótesis no comprobada, diseñada en los centros de investigación de la CEPAL. Por tanto, las visiones sobre la existencia de economías centrales y periféricas, así como el factor de la dependencia y del deterioro de los términos del intercambio, pasaron a constituir elementos de un modelo económico que se consideró superado por el desarrollo de los acontecimientos derivados de la globalización y de la integración de los mercados.

La interdependencia fue el nuevo concepto. Partía del supuesto de que la apertura de los mercados y las condiciones geopolíticas harían posible una fluida relación en materia económica entre naciones de mayor capacidad y aquellas otras con menor nivel de desarrollo.

En teoría, tales criterios son adecuados y corresponden a una visión integradora de las actividades productivas globalizadas, es decir, que alcanzan a las sociedades que aplican modelos de economía de mercado.

 

(…) la guerra de palabras entre Corea del Norte y los Estados Unidos ha creado factores de desconfianza que estabilizan o impulsan hacia arriba las cotizaciones de metales (…).

 

Tal planteamiento tiene matices que se derivan de la realidad práctica. En otras palabras, de la primacía de lo objetivo frente a las concepciones teóricas. De tal manera, las reacciones de los mercados no son neutrales frente a escenarios políticos complejos. Por ejemplo, la guerra de palabras entre Corea del Norte y los Estados Unidos ha creado factores de desconfianza que estabilizan o impulsan hacia arriba las cotizaciones de metales que históricamente han sido mecanismos de refugio, frente a las incertidumbres monetarias o políticas. El oro ha mejorado su cotización. Tal situación beneficia al Perú, que es un país productor y exportador de ese valioso metal.

En cambio, la situación de incertidumbre sobre el futuro económico, en virtud de las amenazas proteccionistas de los Estados Unidos, trae consigo una menor dinámica de inversiones y de producción que, junto con otros factores técnicos, mantiene el precio del barril, en el caso del petróleo, alrededor de 50 dólares. Tal situación afecta a los principales productores, como Venezuela. Sin embargo, beneficia a países que son netos importadores de ese hidrocarburo, como es el caso del Perú.

Además, cambios en el escenario geopolítico afectan la cadena de valor, que es un componente esencial del proceso de integración productiva. Por ejemplo, Corea del Sur, en el ámbito directo de influencia de la irracionalidad de Corea del Norte, podría ser afectada de agravarse las amenazas contra el mundo del dinástico dictador. De tal manera, el monitoreo sobre la situación de los mercados internacionales debe constituir una tarea constante para los agentes económicos del Perú, para efectos de adoptar de manera oportuna medidas correctivas que mantengan o incrementen los niveles de ingresos, tanto en materia de moneda extranjera como de impuestos, así como rentas para los trabajadores y para las empresas proveedoras de bienes y de servicios.

Para países como el Perú, con potencial minero subexplotado, el mecanismo compensatorio frente a situaciones negativas externas, consiste en aumentar la producción y concretar nuevos proyectos. Se permite de tal manera que, en términos de volumen, se incremente el aporte a la economía de los principales metales, que son recursos naturales apreciados internacionalmente.  

La actitud del Estado es fundamental, al eliminar las trabas y dificultades administrativas, heredadas en buena medida del humalato.  De tal manera, se impulsan y se aceleran los proyectos. Acciones administrativas y técnicas de esa naturaleza fortalecen la confianza y tienen efecto económico positivo en plazo corto. 

En consecuencia, para lograr fortalecer la capacidad de crecimiento de la economía peruana es indispensable reaccionar con flexibilidad y rapidez, con decisiones de política, frente a circunstancias que se encuentran fuera del control del país, por producirse en el ámbito internacional, pero que pueden dar lugar a medidas correctivas que ayuden al desarrollo de los sectores productivos.